Todos nosotros, futuros maestros, estamos
aprendiendo una cierta diversidad de conocimientos que pretendemos en algún
momento poner en práctica.
Un aspecto que todo el mundo nos vende
como imprescindible en las aulas es el Aprendizaje Cooperativo o, en su
defecto, defiende el Aprendizaje Colaborativo.
Mi reflexión surge ante el hecho de que
para hacernos ver la importancia de este tipo de aprendizaje, nos hacen
partícipes del mismo. De modo que seamos nosotros quienes trabajen de esta
manera. Opción práctica y útil, ya que es más fácil aplicar algo que conoces de
primera mano.
La pregunta es: ¿realmente sabemos lo qué
es el Aprendizaje Cooperativo y lo que conlleva? ¿Y la diferencia de éste con
el Aprendizaje Colaborativo?
Y no sólo eso… ¿realmente sabemos
trabajar en grupo, ya sea de manera cooperativa o colaborativa?
Ante la primera pregunta he considerado
interesante buscar información sobre el tema, y por eso os facilito un
documento sobre este tipo de Aprendizaje, elaborado por el Servicio deInnovación Educativa de la Universidad Politécnica de Madrid.
En cuanto a la segunda cuestión me arriesgaré afirmando que no. La mayoría de nosotros no sabe trabajar en grupo, sí, hacemos
algo similar. Pero, en realidad, sólo unos pocos tienen la capacidad de trabajar
de ese modo. Por supuesto, esto es un
problema, porque, ¿cómo fomentas algo que tú mismo no sabes llevar a cabo?
Por ello, os animo a reflexionar y a ser
conscientes de ver en qué consiste el verdadero trabajo en grupo e
intentar adaptarse a las situaciones. No digo que cambiemos nuestras formas de
ser, ya que el liderazgo en muchas personas es innato y les dificulta esta forma
de trabajo; pero sí la forma de actuar, teniendo en cuenta las opiniones del
resto del grupo y las críticas que nos puedan ofrecer, pues debemos tener en cuenta que en un trabajo en grupo todos los miembros trabajan con el mismo fin: obtener el mejor resultado.
Grupo 3.
Realizado por: Valeria Raserón