Como todos sabemos, uno de los objetivos
de la lectura es resultar una actividad placentera, de manera que el disfrute
que nos produce no tiene edad. También habría que remarcar que es cierto que en
las primeras edades las capacidades de imaginar y entusiasmarse están más
despiertas y es cuando debemos comenzar a crear hábitos y reforzarlos tanto en
casa como en el colegió.
Con tal de fomentar este objetivo, aquí
os dejo un artículo que pretende promover la lectura tanto en niños como en
adultos y para lograrlo, propone el uso de la radio.
Desde mi punto de vista, es una forma
muy atractiva de incitar al alumnado a la lectura, ya que la radio entra en la
escuela y son los propios alumnos, entre otros, los protagonistas.
La enseñanza de la literatura
resulta un aprendizaje tedioso y absurdo para la gran mayoría de los alumnos.
Esta visión de la literatura evidencia, claramente, que el proceso de
enseñanza-aprendizaje no está resultando significativo. Por tanto, si pretendemos que esta situación cambie, es necesario
que busquemos y reflexionemos sobre nuevas formas de actuar.
Así pues, partiendo de esta idea, he encontrado interesante y enriquecedor exponer, seguidamente, el enfoque
didáctico que Daniel Cassany planteó sobre este tema en en una de sus conferencias.
En primer lugar, Cassany propone
establecer una conexión entre el mundo literario y el mundo del alumnado; dos
mundos tan distantes pero tan cercanos a la vez. Pues tal y como comenta a
través de su conferencia, debemos ser conscientes de que los alumnos son
lectores y escritores de un clase de literatura; la que ellos mismos componen a
través de sus escritos.
Por ello, insta a los docentes a conocer y a
analizar la literatura que pueden llegar a crear los estudiantes fuera de la
ley; fuera del sistema educativo. Es decir, pretende que nos percatemos y
valoremos qué escriben y qué leen nuestros alumnos cuando son libres de dejar
volar su imaginación y su creatividad ya que no tienen unas directrices a seguir.
Pues a través de estas
composiciones, se puede tratar de descubrir qué les motiva a escribir de un
modo u otro y qué les reporta. Así como también, se puede observar cuál es la
capacidad que tienen los alumnos para generar o modificar sus propios textos.
De ese modo, partiendo de lo que
saben y de sus motivaciones se puede tratar de establecer un acercamiento entre
los discentes y la literatura. Dado que se podrá trasladar al aula, aquellas
actividades que les resultan más significativas y que permitirán emprender
nuevos aprendizajes.
Ahora bien, si queréis obtener
una información más detallada acerca de esta perspectiva educativa, os
recomiendo que visualicéis la conferencia que Daniel
Cassany realizó sobre este tema. Ya que mediante esta entrada, he tratado de reflejar las
aportaciones más relevantes que ofreció, con lo cual, he pasado por
alto diversos aspectos.
Concretamente, esta conferencia se puede visualizara a través de dos enlaces: