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jueves, 31 de octubre de 2013

Libro o película

“- ¿Alguno de vosotros ha leído esta obra?
   - No, yo he visto la película.”

Esta respuesta tan simple y tan escuchada en las aulas de Primaria, oculta tras de sí un aspecto que debemos tener en cuenta: los alumnos están interpretando que la película refleja, fielmente, los contenidos de dicha obra; por lo que, consecuentemente, nunca tendrán interés por leerla.

Para muchos puede que esta situación no les resulte relevante, al considerar que no hay necesidad de leer una obra adaptada cinematográficamente, cuando existe la posibilidad de leer otras que no lo están.

Sin embargo, si actuamos de ese modo estaremos cometiendo un gravísimo error ya que estaremos alejando a nuestros alumnos de su formación literaria. Pues existe una versión cinematográfica de la gran mayoría de las obras que pertenecen al canon literario. Por tanto, al no leerlas se estarían desaprovechando magníficas oportunidades de aprender y de enriquecerse a través de estos clásicos.

Por tanto, si pretendemos fomentar la competencia literaria, será necesario despertar en nuestros alumnos la curiosidad y el interés de leer un libro, a pesar de que ya hayan visto su adaptación cinematográfica.

A simple vista puede resultar un auténtico reto. Pero considero que se puede lograr por medio de analogías que les permitan comprender y valorar de una manera crítica que no es lo mismo que te cuenten una historia que leerla personalmente.

Una manera de ejemplificar esta situación, aproximándonos a la realidad de los alumnos, sería preguntándoles qué les gustaría más, si ir a un parque de atracciones o por el contrario, ver un vídeo del parque de atracciones. 

Así pues, mediante este planteamiento se podría establecer un pequeño debate sobre las diferencias que pueden existir entre experimentar de primera mano una situación o que alguien nos lo transmita. 

De ese modo, las conclusiones a las que llegasen se podrían extrapolar al tema que nos ocupa, es decir, a las obras literarias y a sus adaptaciones cinematográficas; pues como docentes, debemos hacer hincapié en que la verdadera aventura se vive y experimenta a través de un libro pero no a través de su reflejo.


Grupo 3
Realizado por: Tania Orts

Seamos expertos

Los maestros de educación primaria poseemos unos conocimientos generales sobre cada una de las áreas del currículo. Como profesionales y miembros de la comunidad educativa tenemos un compromiso con los niños y con la sociedad. Por consiguiente, es imprescindible no dar por concluida nuestra formación académica bajo ningún concepto. Constantemente, deberemos renovar y ampliar nuestros conocimientos para tratar de especializarnos en cada una de las áreas que vamos a impartir. Pues cuanto mayor sea nuestro dominio en un campo, claramente, estaremos más cualificados para enseñarlo.

Teniendo esto en cuenta y ciñéndonos al área de Lengua y Literatura, se podrían destacar diversos aspectos y contenidos sobre los que nos podríamos especializar. Concretamente, quisiera señalar la posibilidad de especializarnos en una competencia que, generalmente, ya se considera dominada; ésta viendo siendo la siguiente: la competencia escrita.

Desde mi punto de vista, para lograr el dominio de dicha competencia, por una parte, resulta esencial adentrarse y sumergirse en el mundo de la lectura, para poder explorar y leer todo tipo de textos: literarios, académicos, científicos…Pues de ese modo, podremos impregnarnos de diferentes estilos discursivos que nos permitirán enriquecer nuestras composiciones escritas. Y por otra parte, es fundamental que desarrollemos un hábito para escribir, ya que con la práctica toda destreza se mejora.

No obstante, quisiera hacer constar que también existen manuales de escritura que nos pueden resultar útiles, en cierta medida. Pues en ocasiones nos pueden orientar sobre cómo mejorar nuestros escritos.

Así pues, como manual de redacción os recomiendo, particularmente, La cocina de la escritura de Daniel Cassany. Dado que a través de sus capítulos, se puede observar y valorar todos aquellos aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de elaborar un texto, para tratar de garantizar una comunicación eficaz entre el receptor y el emisor.

Además, esta obra ofrece una gran variedad de consejos y recursos que permiten reflexionar, constantemente, sobre cómo se puede elaborar un escrito y sobre los beneficios personales que se pueden derivar de la escritura.

Por último, debo señalar que este manual resulta interesante ya que todas las recomendaciones que figuran en éste, nos pueden servir de guía para indicarle a un alumno cómo puede mejorar sus escritos.




Grupo 3
Realizado por: Tania Orts

miércoles, 30 de octubre de 2013

¿Una unidad didáctica es realmente determinante?

En la universidad nos han repetido, una y mil veces, que a la hora de diseñar una unidad didáctica es imprescindible, por una parte, plantear unos objetivos, unos contenidos y unos criterios de evaluación claros y concisos. Y por otra parte, especificar el tipo de metodología a emplear, las actividades a desarrollar, así como, los instrumentos de evaluación a utilizar. Sin la menor duda, se trata de una lección que hemos aprendido; prueba de ello, son las unidades didácticas que hemos diseñado en esta área.

Ahora bien, aunque todas las unidades comparten la misma estructura, obviamente, no todas se han desarrollado de igual modo. Por tanto, en ocasiones se puede detectar como alguna de éstas, por su planteamiento, puede resultar, en mayor o menor medida, idónea para lograr un aprendizaje significativo.

No obstante, no nos engañemos. Seamos conscientes, en todo momento, que la estructura de una unidad didáctica no garantiza que el proceso de enseñanza-aprendizaje resulte, más o menos, significativo. Esa responsabilidad recae sobre nosotros mismos.

Algunos pueden ser auténticos genios programando y diseñando unidades. Pero esa habilidad no lo es todo, ni mucho menos. Porque si no se tiene la capacidad para comunicar y transmitir conocimientos, si no se tiene pasión cuando se enseña, sino se cree en lo que se enseña, por muy excelente que pueda resultar una unidad didáctica, el aprendizaje está condenado al fracaso.

Por esta misma razón, aunque en el planteamiento de una unidad se puedan detectar ciertos errores, ésto no implica que el docente esté menos cualificado que el resto. Su cualificación se demostrará, realmente, durante el desarrollo de las clases. Ya que será entonces, cuando se podrá observar y valorar si es capaz de detectar los errores que se habían cometido en el diseño y si tiene la capacidad de reaccionar modificándolos. 



Grupo 3
Realizado por: Tania Orts

martes, 29 de octubre de 2013

La literatura y los alumnos

La enseñanza de la literatura resulta un aprendizaje tedioso y absurdo para la gran mayoría de los alumnos. Esta visión de la literatura evidencia, claramente, que el proceso de enseñanza-aprendizaje no está resultando significativo. Por tanto, si pretendemos que esta situación cambie, es necesario que busquemos y reflexionemos sobre nuevas formas de actuar.

Así pues, partiendo de esta idea, he encontrado interesante y enriquecedor exponer, seguidamente, el enfoque didáctico que Daniel Cassany planteó sobre este tema en en una de sus conferencias.

En primer lugar, Cassany propone establecer una conexión entre el mundo literario y el mundo del alumnado; dos mundos tan distantes pero tan cercanos a la vez. Pues tal y como comenta a través de su conferencia, debemos ser conscientes de que los alumnos son lectores y escritores de un clase de literatura; la que ellos mismos componen a través de sus escritos.

Por ello, insta a los docentes a conocer y a analizar la literatura que pueden llegar a crear los estudiantes fuera de la ley; fuera del sistema educativo. Es decir, pretende que nos percatemos y valoremos qué escriben y qué leen nuestros alumnos cuando son libres de dejar volar su imaginación y su creatividad ya que no tienen unas directrices a seguir.

Pues a través de estas composiciones, se puede tratar de descubrir qué les motiva a escribir de un modo u otro y qué les reporta. Así como también, se puede observar cuál es la capacidad que tienen los alumnos para generar o modificar sus propios textos.

De ese modo, partiendo de lo que saben y de sus motivaciones se puede tratar de establecer un acercamiento entre los discentes y la literatura. Dado que se podrá trasladar al aula, aquellas actividades que les resultan más significativas y que permitirán emprender nuevos aprendizajes.

Ahora bien, si queréis obtener una información más detallada acerca de esta perspectiva educativa, os recomiendo que visualicéis la conferencia que Daniel Cassany realizó sobre este tema. Ya que mediante esta entrada, he tratado de reflejar las aportaciones más relevantes que ofreció, con lo cual, he pasado por alto diversos aspectos. 

Concretamente, esta conferencia se puede visualizara a través de dos enlaces:

Primera parte de la conferencia



Segunda parte de la conferencia





Grupo 3
Realizado por: Tania Orts


Un género aparentemente inalcanzable

Desde hace décadas, el género literario que apenas es leído por una minoría es, como bien sabemos todos, el género lírico. La cuestión es ¿cómo puede ser que esta situación no haya cambiado a lo largo de los años y que siga perpetuándose con el paso del tiempo?

Da la sensación de que esta situación se ha convertido en un hecho universal e inamovible. Como si el género lírico fuese inalcanzable y sólo unas cuantas personas tuviesen el don para comprenderlo y disfrutarlo.

Sin duda alguna, esta visión es del todo errónea. Pero sobre todo, resulta preocupante y alarmante ya que denota que las escuelas, en todo este tiempo, no han contribuido a vencer este tipo de concepción o similares. Más bien, todo lo contrario.

Las escuelas han reforzado esta idea a través de la metodología empleada. Una metodología, basada en un enfoque estructuralista e historicista, que limita el aprendizaje a estudiar y a analizar una gran cantidad de aspectos acerca del poema. Ocasionando de ese modo, que el alumnado no pueda valorar ni disfrutar, realmente, de un poema en su totalidad.

Así pues, como futuros docentes es nuestro deber emplear nuevos enfoques metodológicos que contribuyan a un aprendizaje más significativo y que fomenten la lectura poética. Para ello, será necesario emplear una gran variedad de recursos, de herramientas y de actividades que despierten en los alumnos la curiosidad por conocer, valorar e interpretar, por ellos mismos, cuál puede ser el sentido figurado de un poema. Al mismo tiempo que permiten que los alumnos adquieran las destrezas necesarias para desenvolverse con éxito en la lectura de este género literario.

Mediante tales actuaciones, indudablemente, se logrará despertar un mayor interés sobre el mundo poético, acabando así con concepciones erróneas y fomentando futuros lectores de poesía; con el fin de que no sea una minoría quien se beneficie de este género literario, sino todo el mundo.

Dicho todo esto, a continuación, os ofrezco la posibilidad de obtener más información acerca de este tema, a través de los siguientes enlaces:


Este primer enlace se vincula con un artículo de Isabel Tejerina. Mediante éste, podréis analizar  una serie de principios que debemos tener en cuenta a la hora de trabajar con la poesía y algunas actividades para trabajarlas en el aula.


Mientras que este segundo enlace, os remitirá a una página web, mediante la cual se puede descargar una unidad didáctica muy completa sobre cómo trabajar la poesía en el aula.


Grupo 3.
Realizado por: Tania Orts

domingo, 27 de octubre de 2013

Compartiendo experiencias y reflexiones

El año pasado durante el período de prácticas, todos, en mayor o menor medida, pudimos experimentar diferentes situaciones que nos permitieron reflexionar sobre nuestra labor como docentes. Mediante esta entrada, me propongo compartir con todos vosotros una de estas experiencias.

En una clase de tercero de Primaria los alumnos tuvieron que redactar un cuento a partir de las siguientes premisas: primero tenían que realizar una lluvia de ideas para decidir de qué trataría el cuento. Después tenían que ordenar la información para estructurar el cuento en introducción, nudo y desenlace. Y por último, debían revisar lo que habían escrito.

Así pues, a raíz de estas indicaciones un alumno escribió la siguiente historia:
“*Abia una vez un *dragon *yamado Felipo que *tenia una casa en las montañas y *vivia con su abuela la dragona porque no *tenia padres, pero *tenia dos mejores amigos Pepote el oso y Luna la oveja. Felipo Luna y Pepote eran muy buenos amigos y *vivian muchas aventuras los tres, un *dia Pepote *ayudo a Felipo a salir de un *ollo porque *callo cuando *ivan mirando las nubes para ver un *avión, fue muy divertido y *tambien fue muy divertido cuando ellos estaban jugando a piratas y Pepote *salto a un charco y se *mojo todo. Pero un *dia Felipo se puso muy muy triste porque Pepote el oso y Luna la oveja *icieron una fiesta y no le *digeron nada a Felipo. Ese *dia  a Felipo *tambien le fallaron  sus amigos.”

¿Qué observáis en este cuento?; ¿Qué es lo que más os llama la atención?

De manera general, se puede deducir que las respuestas oscilaran entorno a la falta de estructuración del cuento y a la gran cantidad de errores ortográficos que el alumno ha cometido.

Sin embargo, la tutora del alumno no sólo valoró tales aspectos sino que también analizó la historia que estaba contando. De esta manera, pudo reconocer y comprender cuáles eran los sentimientos del niño ya que detectó e identificó, claramente, que se estaba proyectando a través de sus personajes. Puesto que la maestra conocía de antemano que el alumno tenía dos amigos y que pasaba la mayor parte de su tiempo con su abuela. Por tanto, a través del cuento observó como el niño se sentía defraudado o desilusionado tanto con los amigos, como con otra gente.

Así pues, mediante esta situación pude comprobar que resulta fundamental conocer a  los alumnos. Dado que si la profesora no hubiese conocido cuál era la situación del niño, posiblemente, no se habría percatado de sus emociones.

Pero sobretodo, pude reflexionar sobre la importancia de analizar y valorar en las composiciones de los alumnos, no sólo cómo se expresan sino también qué expresan. Pues en ocasiones los niños pueden plasmar, a la vez que ocultar sus sentimientos, a través de las palabras, a través de sus escritos; con lo cual, si prestamos atención a este hecho, tal vez, podamos conocer el trasfondo emocional de un niño y comprender, de ese modo, su conducta o su actitud.


Grupo 3.
Realizado por Tania Orts.

Unidad Didáctica: "Sentados sobre la Muralla"

Como futuros docentes, cuantos más materiales didácticos tengamos a nuestro alcance, más facilidades tendremos a la hora de impartir nuestras clases. Por tanto, he considerado oportuno compartir con todos vosotros la unidad didáctica que diseñé en esta asignatura. Espero que os pueda resultar útil en algún momento dado .



Grupo 3.
Realizado por Tania Orts.

martes, 1 de octubre de 2013

Práctica BLIJ


El artículo “De la televisión y el cine a la lectura” de Gemma Lluch Crespo, versa sobre las siguientes ideas: 

En primer lugar, se señala que las relaciones entre la televisión, el cine y la literatura se perciben a través de: la presencia de la literatura infantil y juvenil en la televisión, las adaptaciones cinematográficas y a través del hipertexto de las obras.

En segundo lugar, se expone que la televisión, como principal proveedor de relatos, cambia el modo de concebir la lectura. Dado que ésta, modifica nuestros pensamientos ideológicos y nuestras estructuras cognitivas. Este hecho, influye directamente en la enseñanza de la literatura. Por ello, se debe investigar sobre cómo contribuye la televisión y el cine en el desarrollo de la competencia lecto-literaria.

Por otra parte, se especifica que tanto los programas televisivos como las películas, por lo general, están diseñados y estructurados para fomentar el hábito consumista entre los jóvenes. Al mismo tiempo que configuran nuestra manera de observar y de entender la realidad.

Del mismo modo, se argumenta que la televisión y el cine constituyen una herramienta para trabajar los textos literarios con el alumnado y un medio para alcanzar los siguientes objetivos literarios: objetivos afectivos, objetivos cognitivos y objetivos discursivos. Pues a raíz de estos medios de comunicación, se pueden establecer toda una serie de reflexiones que nos permitirán identificar nuestras competencias y consecuentemente, lograr la consecución de dichos objetivos.

Seguidamente, se explica que el estudio de la literatura a partir de la comparación de diferentes obras resulta  interesante. Puesto que permite observar y analizar los cambios históricos y culturales que influyen en los textos literarios. De este modo, se puede contemplar cómo una misma obra adaptada a diversos tiempos, adopta diferentes matices en cuanto a la ideología que transmite y a su forma de narrar. Además, tales reflexiones permitirán contemplar la influencia que ejerce el cine y la televisión sobre estas obras.

Posteriormente, se indica que con la finalidad de que el alumnado adquiera una visión y una valoración crítica sobre los tópicos literarios, se deben trabajar diferentes textos que aborden un mismo tópico pero tratado desde diferentes perspectivas. Además, trabajar mediante estos temas puede ser una manera de aproximarlos al mundo literario, estableciendo relaciones con los relatos televisivos y cinematográficos.

Por último, se hace hincapié en dos ideas: que los relatos audiovisuales promueven una cultura de consumo y que resulta enriquecedor debatir y analizar tales influencias en el aula.


Grupo 3.
Realizado por: Tania Orts