martes, 29 de octubre de 2013

La literatura y los alumnos

La enseñanza de la literatura resulta un aprendizaje tedioso y absurdo para la gran mayoría de los alumnos. Esta visión de la literatura evidencia, claramente, que el proceso de enseñanza-aprendizaje no está resultando significativo. Por tanto, si pretendemos que esta situación cambie, es necesario que busquemos y reflexionemos sobre nuevas formas de actuar.

Así pues, partiendo de esta idea, he encontrado interesante y enriquecedor exponer, seguidamente, el enfoque didáctico que Daniel Cassany planteó sobre este tema en en una de sus conferencias.

En primer lugar, Cassany propone establecer una conexión entre el mundo literario y el mundo del alumnado; dos mundos tan distantes pero tan cercanos a la vez. Pues tal y como comenta a través de su conferencia, debemos ser conscientes de que los alumnos son lectores y escritores de un clase de literatura; la que ellos mismos componen a través de sus escritos.

Por ello, insta a los docentes a conocer y a analizar la literatura que pueden llegar a crear los estudiantes fuera de la ley; fuera del sistema educativo. Es decir, pretende que nos percatemos y valoremos qué escriben y qué leen nuestros alumnos cuando son libres de dejar volar su imaginación y su creatividad ya que no tienen unas directrices a seguir.

Pues a través de estas composiciones, se puede tratar de descubrir qué les motiva a escribir de un modo u otro y qué les reporta. Así como también, se puede observar cuál es la capacidad que tienen los alumnos para generar o modificar sus propios textos.

De ese modo, partiendo de lo que saben y de sus motivaciones se puede tratar de establecer un acercamiento entre los discentes y la literatura. Dado que se podrá trasladar al aula, aquellas actividades que les resultan más significativas y que permitirán emprender nuevos aprendizajes.

Ahora bien, si queréis obtener una información más detallada acerca de esta perspectiva educativa, os recomiendo que visualicéis la conferencia que Daniel Cassany realizó sobre este tema. Ya que mediante esta entrada, he tratado de reflejar las aportaciones más relevantes que ofreció, con lo cual, he pasado por alto diversos aspectos. 

Concretamente, esta conferencia se puede visualizara a través de dos enlaces:

Primera parte de la conferencia



Segunda parte de la conferencia





Grupo 3
Realizado por: Tania Orts


Unidad Didàctica: Caballero y Escudero




Grupo 3.
Realizado por: Javier Rosique.

Aprender a contar cuentos

Muchas veces no sabemos qué actividades realizar de animación a la lectura. Una de las mejores que se pueden trabajar en los primeros años de escolaridad, es la narración de historias.

A continuación, tenéis un vídeo que muestra los diez puntos principales para ser un buen narrador de historias. Es un recurso muy útil para los profesores porque mejora sus habilidades lingüísticas, algo imprescindible para captar la atención del alumnado.

Las escenas con alumnos que aparecen dentro de este vídeo se grabaron en diferentes talleres impartidos por Beatriz Montero en centros del Instituto Cervantes.

Espero que os sea de gran utilidad.





Grupo 3.
Realizado por: Consuelo Reche García.

Cooperando de Manera Individual


Todos nosotros, futuros maestros, estamos aprendiendo una cierta diversidad de conocimientos que pretendemos en algún momento poner en práctica.

Un aspecto que todo el mundo nos vende como imprescindible en las aulas es el Aprendizaje Cooperativo o, en su defecto, defiende el Aprendizaje Colaborativo.

Mi reflexión surge ante el hecho de que para hacernos ver la importancia de este tipo de aprendizaje, nos hacen partícipes del mismo. De modo que seamos nosotros quienes trabajen de esta manera. Opción práctica y útil, ya que es más fácil aplicar algo que conoces de primera mano.

La pregunta es: ¿realmente sabemos lo qué es el Aprendizaje Cooperativo y lo que conlleva? ¿Y la diferencia de éste con el Aprendizaje Colaborativo?

Y no sólo eso… ¿realmente sabemos trabajar en grupo, ya sea de manera cooperativa o colaborativa?

Ante la primera pregunta he considerado interesante buscar información sobre el tema, y por eso os facilito un documento sobre este tipo de Aprendizaje, elaborado por el Servicio deInnovación Educativa de la Universidad Politécnica de Madrid.

En cuanto a la segunda cuestión me arriesgaré afirmando que no. La mayoría de nosotros no sabe trabajar en grupo, sí, hacemos algo similar. Pero, en realidad, sólo unos pocos tienen la capacidad de trabajar de ese modo.  Por supuesto, esto es un problema, porque, ¿cómo fomentas algo que tú mismo no sabes llevar a cabo?


Por ello, os animo a reflexionar y a ser conscientes de ver en qué consiste el verdadero trabajo en grupo e intentar adaptarse a las situaciones. No digo que cambiemos nuestras formas de ser, ya que el liderazgo en muchas personas es innato y les dificulta esta forma de trabajo; pero sí la forma de actuar, teniendo en cuenta las opiniones del resto del grupo y las críticas que nos puedan ofrecer, pues debemos tener en cuenta que en un trabajo en grupo todos los miembros trabajan con el mismo fin: obtener el mejor resultado.




Grupo 3.
Realizado por: Valeria Raserón

Un género aparentemente inalcanzable

Desde hace décadas, el género literario que apenas es leído por una minoría es, como bien sabemos todos, el género lírico. La cuestión es ¿cómo puede ser que esta situación no haya cambiado a lo largo de los años y que siga perpetuándose con el paso del tiempo?

Da la sensación de que esta situación se ha convertido en un hecho universal e inamovible. Como si el género lírico fuese inalcanzable y sólo unas cuantas personas tuviesen el don para comprenderlo y disfrutarlo.

Sin duda alguna, esta visión es del todo errónea. Pero sobre todo, resulta preocupante y alarmante ya que denota que las escuelas, en todo este tiempo, no han contribuido a vencer este tipo de concepción o similares. Más bien, todo lo contrario.

Las escuelas han reforzado esta idea a través de la metodología empleada. Una metodología, basada en un enfoque estructuralista e historicista, que limita el aprendizaje a estudiar y a analizar una gran cantidad de aspectos acerca del poema. Ocasionando de ese modo, que el alumnado no pueda valorar ni disfrutar, realmente, de un poema en su totalidad.

Así pues, como futuros docentes es nuestro deber emplear nuevos enfoques metodológicos que contribuyan a un aprendizaje más significativo y que fomenten la lectura poética. Para ello, será necesario emplear una gran variedad de recursos, de herramientas y de actividades que despierten en los alumnos la curiosidad por conocer, valorar e interpretar, por ellos mismos, cuál puede ser el sentido figurado de un poema. Al mismo tiempo que permiten que los alumnos adquieran las destrezas necesarias para desenvolverse con éxito en la lectura de este género literario.

Mediante tales actuaciones, indudablemente, se logrará despertar un mayor interés sobre el mundo poético, acabando así con concepciones erróneas y fomentando futuros lectores de poesía; con el fin de que no sea una minoría quien se beneficie de este género literario, sino todo el mundo.

Dicho todo esto, a continuación, os ofrezco la posibilidad de obtener más información acerca de este tema, a través de los siguientes enlaces:


Este primer enlace se vincula con un artículo de Isabel Tejerina. Mediante éste, podréis analizar  una serie de principios que debemos tener en cuenta a la hora de trabajar con la poesía y algunas actividades para trabajarlas en el aula.


Mientras que este segundo enlace, os remitirá a una página web, mediante la cual se puede descargar una unidad didáctica muy completa sobre cómo trabajar la poesía en el aula.


Grupo 3.
Realizado por: Tania Orts

lunes, 28 de octubre de 2013

Unidad didáctica "El príncipe destronado"

En la enseñanza no hay fórmulas. Hay mucha teoría. Hay mucho escrito y mucho que se ha hecho. Como alumnos nos creemos que si hay tanto estudio, tanta investigación en didáctica, nos enseñan tantos métodos y tantos enfoques que se suponen funcionan, me planteo ¿por qué los alumnos no aprenden? ¿qué se está haciendo mal?.

Con esto quiero reflejar que no pienso que sea fácil enseñar nada, pero que es nuestro reto intentar poner en práctica toda esa teoría, es nuestro deber investigar qué es lo mejor, qué funciona o por qué no funciona algo en el aula.

Por esto mismo, desde la humildad y abierto a toda crítica para mejorarla, aporto mi pequeño granito con esta unidad didáctica que se ha planteado con toda la buena intención de que se pueda poner en práctica y funcione, o como he dicho antes ver por qué no funciona para mejorar.

Espero que nos sea útil.





Grupo 3
Manuel Alcalá Domingo

Mi Unidad Didáctica: "La magia de la poesía"


Pienso que en la profesión de maestro va implícito el ser generoso y compartir experiencias, recursos y muchas otras cosas que nos puedan servir a todos para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. En definitiva, para conseguir que nuestros alumnos aprendan mejor. Por este motivo, os cuelgo mi Unidad Didáctica.

Espero que la utilicéis, alguna vez, en vuestra vida como maestros.





Grupo 3
Realizado por: Consuelo Reche García

Escribamos, leamos... ¡seamos creativos!


En mi entrada anterior quise destacar la importancia de aprender a escribir escribiendo. Pues, en mi opinión, si queremos que los alumnos escriban correctamente y que desarrollen una conciencia ortográfica, deben leer y escribir constantemente.

Es decir, la ortografía y la escritura se asimilan leyendo textos y produciéndolos, con la finalidad de poder comparar y reflexionar sobre lo observado y lo elaborado. Considero que es así como realmente se logra asentar la escritura y las reglas de ortografía.

Seamos sinceros, ¿sirve de algo aprenderse de memoria esos recuadros amarillos con las reglas de ortografía y luego rellenar palabras con huecos, o asimilamos mejor poniendo en práctica mediante la escritura y comparando mediante la lectura?

En la mente quedan olvidados esos recuadros amarillos, salvo algunos que los maestros nos grabaron a fuego, y si lo analizamos, escribimos por inercia porque las palabras las hemos escrito antes o las hemos leído.

Pues bien, investigando sobre cómo fomentar la escritura en los Centros Escolares he llegado hasta un proyecto de innovación educativa bastante interesante. En este se desarrolla la escritura, la lectura, la búsqueda de información, el uso de las TIC y la creatividad, junto a otros muchos aspectos.

Este proyecto se llama Las weblogs como herramienta educativa:taller cooperativo de escritura creativa. En el enlace del título podéis acceder al proyecto completo. No obstante, también os ofrezco esta Presentación dónde se destacan las características más relevantes.


Espero que os sirva de utilidad.


Grupo 3.
Realizado por Valeria Raserón.

¿Es necesario trabajar la Inteligencia Emocional en las aulas?


Se habla muchas veces de la  formación integral que deben recibir nuestros alumnos pero es de todos sabido que en la mayoría de las escuelas consideran esta simplemente como un mero aprendizaje de contenidos. No se considera al  niño como un interlocutor activo que nos aporta su identidad, su historia, sus conocimientos; en definitiva: su vida. No se tiene en cuenta que son personas que piensan, que tienen sentimientos, que actúan, que se sienten parte del mundo desde el momento que nacen, que buscan explicaciones y construyen teorías, que descubren a los demás y los necesitan para conocer, para querer y quererse.

Sin tener en cuenta todos estos aspectos es imposible que se dé un verdadero aprendizaje significativo, el  conocimiento de uno mismo, de las propias emociones y de su regulación y el establecimiento de relaciones personales empáticas y constructivas con los demás se tiene que realizar conjuntamente con la formación racional.

Por todo esto, es necesario que en las escuelas se ponga en práctica la Educación Emocional. El área de Lengua y Literatura puede contribuir organizando por ejemplo, Talleres de creación literaria en los que los alumnos usen el lenguaje para representar y recrear la realidad, expresen sus sentimientos, emociones, vivencias, etc. de una manera propia, personal y exclusiva. Con esta propuesta, se fomentará además la adquisición de la competencia comunicativa de nuestro alumnado.

El siguiente vídeo muestra el ejemplo de un colegio en el que se está trabajando ya la Inteligencia Emocional. Además, explica la importancia de trabajarla y se dan propuestas de cómo hacerlo.


¡Espero que os guste el vídeo y os haga reflexionar!


Grupo 3.
Realizado por: Consuelo Reche García.

Aprender a Escribir Escribiendo


Primer día de Colegio… El maestro entra en el aula y tras un cordial saludo sus primeras palabras son: “Hacedme una redacción sobre vuestro verano”. Los alumnos no ponen pegas, unos más animados que otros, algunos ilusionados por narrar todos los acontecimientos vividos, otros más pensativos intentado imaginar qué historia le pueden contar al maestro… Pero, al final, todos entregan sus redacciones. Redacciones que el maestro corregirá y llenará de marcas rojas señalando las faltas de ortografía, para después colocar en la esquina superior de la hoja una nota. En el mejor de los casos, en lugar de una nota, hará que los alumnos escriban 10 veces cada falta de ortografía, en el peor, hará ambas cosas.

Van pasando los días en el Instituto, donde la situación no mejora. Nos mandan redacciones y copias a mansalva, más copias que redacciones. Los profesores meterán miedo a los alumnos indicando que aquellos que superen un número determinado de faltas, suspenderán.

Por fin, quien haya tenido esa suerte se encontrará sentado en un aula de la Universidad. Ilusionado por el primer día, recibirá la primera tarea del docente: “Para mañana deberéis traer hecha esta práctica con los siguientes apartados… Y lo quiero redactado”. Tras esa última indicación, el alumno comienza a temblar, la ilusión se desvanece y el miedo hace mella en él. “¿Cómo redactará esa práctica? ¿Estará a la altura? ¿Hará el ridículo?” Por supuesto, estas preguntas se las formulará aquel que tenga una mínima preocupación, también habrá quien no tenga problemas en entregar un trabajo de cualquier manera.

En definitiva… ¿qué es lo que observamos?

Al principio de nuestra etapa escolar los alumnos desean expresarse, ya sea de manera más realista o más imaginativa, pero lo que los niños quieren es que les escuchen y les presten atención. Pero si tras seis años únicamente escriben redacciones para que el maestro les diga lo mal que escriben las palabras su ilusión caerá en saco roto y sus ganas por escribir y expresarse se desvanecerán.

Es así como en la Educación Secundaria los alumnos han llegado sin motivación ni ganas por expresarse, porque saben que siempre habrá errores y que dará igual las ideas que transmitan, el maestro sólo corregirá esa tilde o esa “hache”.

Y es entonces cuando al llegar a la Universidad el alumno se da cuenta de que todos le han intentando enseñar a no cometer faltas de ortografía, pero que nadie a lo largo de 12 años le ha enseñado a escribir, y lo peor es que continúa cometiendo esos errores. Aun así el alumno lucha por intentar hacerse entender entre un mar de dudas e ideas, preocupado por cómo escribir tal cosa y por evitar tal falta, y a pesar de eso tiene que escuchar comentarios sobre… “los estudiantes universitarios no saben escribir”.

¿No saben escribir? ¿Seguro? O… ¿no les han enseñado a escribir? Tal vez el problema haya sido que nadie se ha molestado nunca en explicarles qué es la escritura, la importancia de expresarse con corrección para que la comunicación no falle y, todavía más importante, incentivarles a escribir.

Escribir cualquier cosa. Da igual. Eso no tiene importancia. Pero si escribes, aprendes a escribir. Y sí, la conciencia ortográfica hay que desarrollarla, pero si logras tener alumnos sin errores en la escritura pero que no saben expresarse por escrito… tu trabajo no habrá servido para nada.

Estas reflexiones las he obtenido a lo largo de cuatro largos años de carrera, en los que he observado atentamente los escritos de diferentes compañeros y los míos propios.

Posiblemente lo que más me indigne es que el sistema educativo funcione como una fábrica.  Siempre se culpa al producto resultante de ser fallido o defectuoso, pero no observan si el proceso de elaboración también tiene algún defecto.

Me ha llamado sumamente la atención un vídeo-documental en el que se habla sobre la Escuela de Escritura, instaurada en la Universidad de Alcalá de Henares. Una iniciativa curiosa y a valorar. No obstante, si se trabajara correctamente la escritura desde los inicios de la escolaridad, este tipo de escuela no sería necesario.

Espero que lo disfrutéis.




Como apunte, quisiera indicar que este vídeo forma parte de un programa llamado  Anaqueles Ocultos, con página web propia y que se dedica a hacer documentales cortos muy interesantes de tema de actualidad. Os lo recomiendo enormemente.



Grupo 3.
Realizado por: Valeria Raserón.